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miércoles, 18 de junio de 2008

José Luís Cuevas no estará en el MUAC


José Luís Cuevas declaró con un tono de reclamo, la decisión de no considerársele alguna de sus obras, como parte de la colección que albergará el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).
“se me ha ignorado. Ningún grabado, pintura o dibujo mío estarán en este recinto, siendo que doné a la UNAM, hace tiempo, el Dibujo más grande del mundo”. Declaró el artista plástico. En la sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes al finalizar la conferencia “José Luís Cuevas autorretratos y autor representaciones”.
El pintor, grabador y escultor nacido en 1934 en la Ciudad de México realizó este comentario la tarde de este miércoles, y aseveró que La colección del (MUAC) albergará la creación de los 60 artistas más importante de arte contemporáneo que hay en México, pero para Graciela de la Torre, directora de Artes Visuales de la UNAM desde 1994, “no existo, no me conoce o creo que le caigo mal como a muchas personas”.
En contraste, el artista perteneciente a la corriente de la Ruptura, dijo sentirse encantado porque después de 50 años, se le abrieron las puertas de Bellas Artes para ser recibida la exposición-homenaje José Luís Cuevas que reúne una selección de 258 piezas.
Al respecto, de la selección de piezas, Aclaró que por razones de espacio fue necesario quitar obras, quedando fuera 100 obras, “como no cupieron serán inauguradas el 10 de Junio en el Museo José Luís Cuevas”.

jueves, 12 de junio de 2008

“No soy ministerio público, trato de ser un periodista”

Le quita al silencio el momento de existir. Rellena con una voz grave a la palabra y envuelve con tono sarcástico los gestos de su rostro. Elementos fundamentales, al expresarse Javier Solórzano Zinzer, quien evidencia su hablar con metáforas. Necesarias al dar un comentario, una explicación.
Su profesión de periodista lo hace que tenga puesto los zapatos más acojinados por dentro, al estar continuamente en movimiento, como nómada de un lugar a otro.
Su trayectoria en el mundo de la comunicación en México ¿lo sitúan como uno de los informadores de radio y TV, en una carnicería por obtener raiting, o deseoso de la fama y el poder omnipresente que un día tuvo Jacobo Zabludovsky?
Una pregunta, la cual consiguió estirar sus labios de Javier Solórzano hacía sus ojos, para despertar en él, una sonrisa, que no mostraba su dentadura, hasta que…fracción de segundos después respondía con tranquilidad…“si existe, ¡no me rajo!, pero yo no estoy en la lista, me interesa hacer lo que puedo hacer”.
Además, --empezando a desmenuzar la pregunta—, --mucha gente nunca lo querría, por lo que significó hace muchos años. ¿Hoy todo se es democrático no?, ¿dónde se estaba hace 15 años? --Cuestionaría a la propia pregunta y definiría--: --Con programas de TV que hablaban maravillas del PRI y del gobierno.
El conductor de los programas: Solórzano en la red, del Canal 22 y Radio Trece Noticias, al concluir su respuesta miraba las manecillas de su reloj para atender su tiempo, y es que minutos antes había concluido de moderar una de las conferencias del Encuentro internacional de cultura y medios, organizado por Televisión Metropolitana, en el Aula Magna José Vasconcelos, del Centro Nacional de las Artes, y de bote pronto le buscaban los flash de cámaras para “una foto por favor”.
Con actitud humilde y sin soberbia Javier Solórzano aceptaba la docena de peticiones de inmortalizarlo digitalmente, y de responder a las preguntas de quien se acercaba a conversar de algunos temas que le apasionan, el fútbol y estar frente al micrófono. Sus inquisidores, fueron en su mayoría mujeres jóvenes, estudiantes de la carrera en Ciencias de la Comunicación.
Algunas quedaban rezagadas porque otras “llegaron primero”, para estar frente a él, en ese lapso de espera, un grupito murmuraría: “Si que es alto y sus ojos se ven azules. En serio. Vean su cabello, es casi plateado ¿no?”.
Mejor muévete que ya se va. --Le insistirían con carcajadas a una persona convencida en que, “si hay Luís Miguel de la noticia, por qué no ha de haber el Richard Gere de la información”.
La experiencia laboral lo ha llevado a reflexionar sobre una pregunta ¿Si se asume como líder de opinión? Del cual está seguro no serlo “por ser un concepto peligroso”. Pero ¿Cuál podría ser la función de un líder de opinión?
--al ejemplificar su respuesta, se evidenció su conocimiento como periodista en IMEVISION, después llamada TV Azteca, pasando por Televisa.

--El sentido que tenemos que tener los que escribimos, o estamos frente aun micrófono, o salimos en la televisión, debe ser múltiple. Especializarnos en algunas áreas. Entender lo que pasa en el país. Entender que hoy no tiene sentido decir nada sino has escuchado a los partícipes de una información. El concepto de ¿líder de opinión?, –dudaría con tono de incertidumbre—, --Me duele un poquito el estómago, porque realmente no sé cómo contestar, porque nadie me ha dado el título. No terminé de estudiar y me dijeron desde mañana tiene el título de líder de opinión. Es un concepto muy usado, con cierta perversidad.

Libertad de expresión

La dirección efímera del diario El Independiente, del que era dueño, el empresario argentino, Carlos Ahumada, hasta sus incontables mancuernas, ya sea en radio o en TV con Carmen Aristegui, son momentos en su vida que pueden dejarlo en la imagen colectiva de telespectadores o radioescuchas, como un Solórzano que ha vivido de cerca la evolución de la ¿libertad de hablar?, de ver los programas de análisis transmitidos en televisión cómo Zona abierta y Tercer grado, por mencionar ¿ejemplos de una generación de libertad de expresión en México?

--Es un buen asunto, que no te voy a contestar, --respondería tajantemente Javier Solórzano.

E.: ¿Por qué?

--No me siento en posición de juzgar a mis colegas. Nunca lo he hecho. La libertad de expresión, la tomaría como una de las bases para intentar de entenderlo. La otra parte es que se va ensanchando la libertad de expresión. El que veo es el de Denise Maerker (Punto de partida), porque va al meollo de las cosas.


E.: Entonces siente que ¿La línea editorial en las empresas donde ha trabajado afecta su ética periodística?

--Contestarlo es muy largo, porque es un problema que tengo desde hace 35 años. Me ha pasado de todo por fortuna. Esto es como Emiliano Zapata, “la tierra es de quien la trabaja”, la libertad de expresión es de quien la trabaja.
–como gato que se eriza, Javier Solórzano, al responder, subía los hombros como deseando tocar su cuello--. --Me han tratado de cerrar las puertas. Nunca he hecho algo de lo que me arrepienta. He batallado e intento de insertarme en un país que uno siempre quisiera. Es como un juego de los niños: ¡los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán!

Su espontaneidad fluía como todo un rayo de luz, mientras las luces del Aula Magna de la Sala José Vasconcelos eran apagadas para ir desalojándola, y así con una tenue mirada por la escasa iluminación y un par de momentos en que posaba su mano en su frente, evocaba sus recuerdos, Javier Solórzano al definir ¿qué ha sido el periodismo en su vida?

--El periodismo me atrapó en la vida. Quería ser sociólogo e irme a vivir al campo. No me fui por problemas familiares. Me atrapó el periodismo. Cuando tenía 11 años de edad, leía el Excélsior, y me gustaba hojear la sección de deportes. Me interesaban dos cosas: cuándo jugaban los Diablos Rojos del México y cuánto quedaron las Chivas. Descubrí que tenía un sentido común banal y barato, deseaba saber qué pasaba. Lo que me costó trabajo fue irme metiendo en algún lado. Le guardo respeto a la Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco (UAM) porque trabajé en ella durante 15 años de investigador. Quería estudiar análisis de contenidos. Deseaba saber qué pasaba en el país, porque nada es casual. Como me dijo el Subcomandante Marcos: “iba a Acapulco, pero me desvié a Chiapas”, ¿qué quiere decir esto?, en mi caso, terminé desviándome a Zihuatanejo, pero iba a Acapulco. Era lo único que tenía claro, deseaba ir para allá. Mis rutas no importaban. Lo que quería era hacer esto. En este momento estoy muy tranquilo porque no soy ministerio público…trato de ser un periodista.

Su exploración cotidiana en el mundo, le ha de exprimir sus sentidos, a un punto de ¿Ejerce el periodismo con pasión?

--Por su puesto, sino hay pasión en la vida no hay nada. Sino sudas y sientes cosas nuevas. Si no hay pasión no hay diversión. Diario trato de no perder de vista que es una oportunidad, ahí de mí si se me va. Trato de no fallar goles. Si fallo intento jugar el partido de revancha, pero me importa más la ética, los principios, que equivocarme, porque cualquiera se equivoca ¿No falla Ronaldinho los penales? --Dejaría Javier Solórzano esa pregunta sin fecha de caducidad, como sus pasos pasajeros que se alejan, igual que las luces, y una estela, su voz, que se va perdiendo lentamente, hasta quedar únicamente silencio y oscuridad.




jueves, 8 de mayo de 2008

Bellas Artes está vedado para los actores: López Tarso

DISTRITO FEDERAL, México, 26/07/07.“El teatro de Bellas Artes está vedado para los actores, es el teatro en el que inicié y ahora sólo es para la Orquesta Sinfónica y para espectáculos de danza”. Expresó su inconformidad por el uso que tiene actualmente este recinto Ignacio López Tarso el día de ayer, durante Conociendo a Ignacio López Tarso, una entrevista realizada por la actriz Silvia Pinal en el Centro Cultural del Bosque.
“Antes de ser actor, me fui a cortar naranjas a California, en los Estados Unidos. Fue cuando era joven. Tiempo después regresé a México con el cuerpo enyesado, porque se me rompió la espina dorsal. Un año completo estuve en cama. En las noches me amarraban para que no me moviera. Esa fue la época cuando empecé a leer obras de teatro.”Relató el actor mexicano Ignacio López Tarso.
López Tarso de 82 años de edad, al conversar con Silvia Pinal, el día de ayer (25 de junio) y ser presenciado este dialogo, por el público que deseó asistir, aseguró: “El teatro con pocos recursos se puede lograr, pero a mí el buen teatro me gusta, que sea con utilería, cascos, penachos, espadas, vestuario con telas elegantes y sobre todo con un gran reparto.
A su consideración de este actor con una trayectoria de más de cincuenta años aconsejó a los interesados en artes escénicas: “sino tienes autoridad en un escenario no tienes trascendencia en lo que dices. El estar pisando con comodidad y autoridad un escenario, el público te cree.”
La dinámica de la entrevista consistió en que Silvia Pinal le leí a López tarso, un par de encabezados de diarios publicados en 1980 hasta los ejemplares de hoy en día.
La actriz mencionaba declaraciones hechas por López Tarso y el actor precisaba el por qué. Mientras que enfrente de ellos, 500 personas sentadas en las butacas entre público y reporteros de los Medios de Información que asistieron este miércoles 25 para ver a Ignacio López Tarso, en el Teatro de la Danza, pudieron acceder gratuitamente al recinto ubicado a espaldas del Auditorio Nacional.
Silvia Pinal y López Tarso estuvieron sentados en un sillón de piel de color negro para cada uno, por más de una hora, para relatar por ejemplo que su nombre original es López López y no Tarso, “ya que Salvador Novo me pidió cambiarlo, porque no sonaba bien. Entonces decidí el de Tarso, en honor a un jinete romano llamado Sauro de Tarso”.
Ignacio López Tarso quien inició su carrera en la Escuela de Arte Teatral del INBA, a los 24 años y recibiera en el año 2006 la medalla Mi Vida en el Teatro, concedida a la primera generación de egresados de la Escuela Teatral de Bellas Artes.
Sin estar desligado a las problemáticas del teatro en México, también consideró que el teatro clásico no es interesante para los directores privados, no sólo en México, también sucede en Gran Bretaña. “Sólo que allá quien se encarga de montarlo es el propio Estado. Así tiene que ser. El Estado debe hacerlo y dar recursos. Las instituciones donde se puede montar este tipo de teatro es en la UNAM y en el INBA”.
Al iniciarse en la escuela de Teatro de Bellas Artes descubrió López Tarso: “el actor que no goza con el halago, no es actor, por eso si no se es vanidoso mejor ni meterse a la actuación.”
López Tarso quien ha dedicados su vida a la labor escénica con más de 150 piezas teatrales y participó en 50 películas, una de ella Macario(1959), bajo la dirección de Roberto Gavaldón, la consideró “la mejor en haber hecho”.
Otros títulos de películas que destacan por su actuación fueron: Los albañiles (1976), El gallo de oro (1964), El hombre de papel (1963), Cri Cri el grillito cantor (1963), El hombre de papel (1963), Nazarín (1958) y La sombra del caudillo (1960), esta última prohibida su exhibición por varios años, por hablar de la época del Maximato en México.
Actualmente considera no haber hecho cine, “porque en el Nuevo Cine Mexicano la paga no es tan buena, pero quizá en septiembre aparezca en una película después de 12 años”.
Y concluyó su entrevista con Silvia Pinal al mencionar lo siguiente: “Los actores se hacen con base en los grandes personajes, mientras el aplauso y los reconocimientos son el alimento del alma.”

Digitalizadas 81 miradas para Internet

Las juntaron como llegaron, de una por una. Ya era irremediable dejarlas de capturar. Sólo faltaba algo, presentarlas formalmente. Ser evidenciadas aquellas 81 miradas, distintas desde este jueves cinco de julio.
Ahora podrán ser examinadas a detalle, por maestros, médicos, pintores, amas de casa; es decir, un extenso público interesado en conocer la colección Julio Michaud, que ha sido digitalizada.
La colección Julio Michaud, es el primer integrante que cuenta la “Fototeca Digital: Fotógrafos y Editores Franceses en México” al crearse de forma conjunta por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y el Instituto José María Luis Mora.
En la ciudad de Pachuca se creó desde hace 50 años el Sistema Nacional de Fototecas, integrado con un archivo de 750 mil imágenes obtenidas en los distintos estados del territorio mexicano.
En cambio, la Fototeca Digital está especializada en imágenes reunidas a partir del año 1850 hasta 1870 y recopila 81 albúminas(fotografías), además de contener la ficha precisa con: año, título y datos del autor.
Al accederse desde cualquier computadora a la página WEB: 132.248.234.160:3000/web/ui , se podrán observar “Elementos de la industrialización”, “La ciudad de Puebla”, “Catedral de México”, por citarse sólo algunas fotos, --precisó Pedro Ángeles, con un tono de voz que parecía ser consternado, al no saber si sus palabras fueron eructadas o pisoteadas por la bota de su lengua, en el Instituto de Investigaciones Estéticas, al ser uno de sus investigadores y encargado de presentar el acervo en línea.
Así, Fueron seducidas una centena de orejas, sin que unas a otras oyeran el aire tibio, que originó la glotonería de palabras, en un espacio nutrido por el rostro de las personas al ser resguardadas por los flash de cámaras, con el fin de transportar eternamente, el aquél entonces.

200 años de poesía

El perfil de sus pasos han llegado este miércoles al restaurante Bistrot. Los minutos se retuercen en la noche. El reloj anuncia las ocho. Momento en el que mandíbulas, lenguas y paladares degustan desde un café americano hasta un salmón en salsa de berros, que cuesta 85 pesos, y es acompañado por unas suculentas Lecturas de 200 años de poesía, que realizan tres fervientes cuerpos pertenecientes a Roberto López Moreno, Enrique González Rojo y Max Rojas, juntos alcanzan una edad cercana al número doscientos, por eso el nombre a estas lecturas en voz alta, realizadas por estos militantes de los versos y las metáforas.
Quienes han llegado a la Colonia Roma Norte, situados en Bistrot, podrán ver enfrente a los Bisquets Obregón, ubicados en la avenida que lleva el nombre de éste general y ex presidente mexicano de los años veinte, del siglo pasado.
Los transeúntes, con los pies firmes y sin extraviarse, se dirigen a las escaleras de madera que conducen al segundo piso del Bristo, restaurante propiedad de Alan Kamui, quien además es chef del establecimiento. Las mesas en el segundo nivel se encuentran revueltas como si fuera el momento de la “sopa de las fichas de domino”.
El ambiente tiene sombras, reflejos de los focos que producen gran iluminación en la habitación, miradas atentas a unos espejos cortados a un tamaño proporcional al de una copa para vino tinto.
Los espejos colocados en una puerta pintada de color blanco, son mirados detenidamente por las imágenes, la luz y los reflejos hallados.
Sienten la necesidad de atravesar a la habitación que se proyecta. Ahí, donde los vocablos castellanos describen objetos, resquebrajan mentes, adelgazan ojos, quizá empañan corazones. Seguramente incita a los pensamientos, por obra de tres labios que acorralan y degollan al tiempo de la lluvia nocturna, o por lo menos unidos para que transcurra lentamente y satisfactoriamente la noche, al permitirse que respiren calmadamente los hombres y mujeres, público, clientes, cada uno poseedor de la edad que ejercen.
En cuanto a la geometría de los rostros reunidos entorno a los tres poetas, disponen de miradas sinfónicas, al percatarse de versos empuñados al interior de sus cerebros, como si fuesen sepultados por sentimientos de nostalgia y alegría, al saber que el próximo miércoles podrán volver a oír a los tres cuerpos que vuelven, aunque no sea para tocar las mismas formas, colores y miradas, pero eso sí, con deseos de nuevas metáforas audaces.