Dedicado a horas nalga
Sentado en la silla del águila calva.
El tejido es eléctrico. Sudor, calores de escalofríos.
Propuestas desentendidas y afirmaciones con la cabeza.
El rey se acerca ante sus caballeros de confianza.
Las explicaciones las da en casa ajena, con miradas arriba abajo y sólo queda él enfrente, en busca de un retrato con brillo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario